¿Qué información debemos elegir?
Habitualmente las persones suelen informarse, leen el diario, ven las noticias en la televisión o simplemente se enteran del acontecer en una simple conversación cotidiana; sienten el interés de saber, de opinar, sobre todo lo que consideran oportuno. Es imprescindible informar dado que existe una reciprocidad entre la noticia y el público, ambos se necesitan, si no hay uno no existe el otro. Pero como saber si lo que se está entregando es lo correcto, es por esto que existe un límite que no se respeta muy a menudo, por ende que los programas de farándula tenga tanta sintonía; esto nos indica que los espectadores quieren saber más de la cuenta, a veces hasta datos que no podemos entregar y es ahí donde se delimita lo que debemos informar o lo que nos conviene de alguna manera dar a conocer.
No existe una regla para ello, pero la moral la reemplaza de alguna forma. Como personas, habitantes de este país comprendemos que quizás hay informaciones que deben ser mejor manejadas para no infundir miedo a la sociedad, es en ese límite que nace el cuestionamiento debido a que es bastante probable de que la información que manejamos no sea de gran interés y que si se llegara a utilizar así tal vez no sea lo que el medio de comunicación anda buscando. Es indispensable separar los intereses, un medio de comunicación es primero una empresa y debe vender, mientras que un periodista se debate entre su ética o triunfar dentro del rubro que haya escogido. Es la moral y la ética la que indican a la persona por donde hay que inclinarse y de que manera se debe escoger para informar.
El Colegio de Periodistas de Chile según su código de ética dice que “Los periodistas y los medios de comunicación social son importantes agentes socializadores. Tienen influencia decisiva en la formación de valores, creencias, hábitos, opinión y conductas de los distintos estamentos de la sociedad”. Es muy importante tener en consideración que como informantes creamos conciencias sociales que van variando también a medida que los medios de igual forma lo hacen.
Pero cuando esta barrera se pasa por alto infringe códigos directos con los espectadores; por ejemplo, una familia que vea las noticias todas las noches cenando en su comedor, puede sentirse afectada al ver noticias a cerca de múltiples asaltos o de pedófilos en los colegio. Es inevitable negar que existe la información pero si es necesario buscar la manera adecuada de entregarla para no infundir miedos gratuitos a una familia que tenga como fin solo informarse de lo que sucede en el país.
El Código de Ética cuenta que: I. DEL DEBER SER DE LOS PERIODISTAS, Quinto:”El derecho a informar deberá ser ejercido con resguardo de todas las consideraciones y normas éticas establecidas en este Código y, en consecuencia, jamás deberá ser usado en detrimento de la comunidad o de las personas”. Dice claramente que por ningún motivo, cual sea la información esta no debe pasar a llevar de ninguna manera a la sociedad sin embargo debe encontrarse la forma adecuada para que pueda ser igual de interesante. Fuera de la ética hay un lado que ya no debería utilizarse debido a que no cumple su rol informativo, en efecto si se fuera a utilizar sería precisamente para provocar otro tipo de sensaciones que más tiene que ver con el “sensacionalismo”. La definición de esa palabra dice que: “Es una tendencia de los medios de comunicación a producir sensación o emoción en el ánimo con noticias, sucesos, etc., de impacto.” El significado nos dice que talvez habla de lo agresivo que puede llegar a ser el término. Hasta el periodismo de espectáculo, que es el que más utiliza esta arma, puede llegar a dañar profundamente a una persona. Un ejemplo de ello es Cecilia Bolocco y las fotos que le tomo un paparazzi en su casa de la playa. Encontrándose alejada, en otro país, fue asechada y se le sacaron fotos íntimas que produjeron conmoción en los medios y en la sociedad. Su intimidad pasó a ser tema público, y durante ese tiempo se separó y dejo de tener planes para tener programas en televisión. Trae en consecuencia la participación de las personas de la vida del personaje, sintiéndose en el derecho de opinar y sobre todo hoy en día criticar y destrozar ya que se encuentra muy de moda, si no que también a ella se le destrozo en untar de días su vida, desarmándose su matrimonio y sus ofertas laborales. Puede resultar sencillo cargarle la culpa a la presa o a los periodistas encargados de informar, también es culpa del espectador que es el que pide continuamente que estas cosas sigan sucediendo y peor aún que sigan aumentando, y que cada vez mas seguido veamos en la televisión o en los diarios violencias verbales que se convierten en descalificativos gratuitos, debido a que cualquiera que se sienta en el derecho de desahogarse o desquitarse de su mal aniño puede insultar e irse después feliz a su casa. Para que esto no termine así el Código ético propone lo siguiente:”El periodista deberá establecer siempre una distinción clara entre los hechos, las opiniones y las interpretaciones, evitando toda confusión o distorsión deliberada de ellos”.
En la medida que se tenga una claridad en lo que se va a informar puede encontrarse la manera más adecuada de llegar al público, obteniendo como resultado una retroalimentación.
1 comentario:
Buen esfuerzo...
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